¡EL PROBLEMA NO ES TU HIJO!

¡EL PROBLEMA NO ES TU HIJO!

Imagen de jplenio en Pixabay (2)

Una madre levantó la mano y preguntó:
– ¿Qué hago si mi hijo está encima de la mesa y no quiere bajar?
– Dígale que baje – le dije yo.
– Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja – respondió la madre con voz de derrotada.
– ¿Cuántos años tiene el niño? – le pregunté.
– Tres años – afirmó ella.

Situaciones semejantes a ésta se presentan frecuentemente. Muchos conflictos se están viviendo porque los padres de familia se muestran temerosos o flojos para ejercer su autoridad.
Sus hijos van creciendo y el problema junto con ellos, ya que a esos padres les cuesta trabajo tomar la decisión de poner límites y ejercer su autoridad de forma correcta.

¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?

1.- PORQUE TÚ LOS DEJAS:
Hacen lo que hacen porque se los permites, así de sencillo.
Si tu hijo está haciendo un desastre de su vida, esta respuesta no te va a gustar, tú vendrás a mí y me darás un millón de excusas, harás responsable a la música que escucha, a las películas que ve, a los libros que lee (si es que lee), a la violencia que transmite la televisión, al sistema educativo, o a la presión que ejerce la sociedad o a sus amigos, así es que haz a un lado la indignación y piensa en esta verdad: tus hijos son producto de tu manera de educarlo.

2.- NO HAY CONSECUENCIAS DEL MAL COMPORTAMIENTO:
Hay padres que dejan hacer a sus hijos lo que quieran, con poca información de lo que es aceptable y lo que no lo es. Si ellos hacen algo mal, no hay consecuencias por el mal comportamiento.
Cuando decimos: “si haces esto te va a pasar aquello” ó “si no haces aquello te va a pasar esto”, después ellos no hacen lo que tienen que hacer y no cumplimos la promesa de las consecuencias advertidas.
¿Sabes en qué se convierte un padre que no cumple con las consecuencias advertidas?
En un MENTIROSO: Eso justamente aprenden nuestros hijos, a mentir, y a prometer sin cumplir, al fin que no pasa nada.

3.- FALLAMOS AL ENSEÑARLES LA DIFERENCIA ENTRE DERECHOS Y PRIVILEGIOS:
Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, a ser amados, a recibir educación, etc.
Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, por ejemplo: lo más actual en videojuegos, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc. y todo gratis, a cambio de nada.
Pero, aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan, cuestan y hay que pagar un precio por ellas. Incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos.

4.- TRABAJAS EN EL AUTOESTIMA DE TU HIJO:
La palabra autoestima es una palabra compuesta. Auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo.
Tú no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, porque confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de “si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo”, pero en realidad es al revés “si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima”. Así que, si quieres que tengan autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos. A que luche por ellos, porque todo cuesta esfuerzo, dedicación y perseverancia.

Ahora bien, también podemos encontrar el contrapunto de una situación que sucede a menudo.
Me refiero a cuando comenzamos a anclar a nuestros hijos, para que en su vida hagan lo que nosotros decidimos por ellos. La mayoría de las veces, no de forma directa, pero si con frases que repetimos hasta el cansancio:

–“Conoce a Juan, él es quien se encargará de mi cuando su papá muera”
–“Hijo mío, ¿cierto que jamás me vas a dejar sola?”
– “El/ella no se va a casar, se quedará conmigo”
–“Tú vas a hacerte cargo de tus hermanos por si tu madre o yo faltamos”
– “tú estás para ayudarme con tus hermanos cuando yo me muera “
–“Él es quien se hará cargo del negocio familiar”

Así, incontables frases que condicionan a cada niño que las escucha. Generando que, en un futuro tenga que decidir si ´´ser feliz con lo que desea hacer´´ o ´´respetar ese mandato que le inculcaron desde el nacimiento´´ (a veces antes del mismo).
Esas expresiones ejercen en los hijos una especie de manipulación afectiva que lo “obliga” a cumplir con las expectativas de sus padres.

Como padre, asumir que un hijo está obligado a estar a su lado, es cruel. Lo es porque básicamente se fuerza al hijo a olvidarse de su vida a favor de la de sus padres.
Muchos hijos asumirán ese papel con un amor irracional. Algunos hijos reprimirán sus propios deseos y necesidades a favor de las de sus progenitores. El verdadero inconveniente es que, al morir los padres, el hijo no sabrá qué hacer con su vida y la ´´”libertad recién ganada"
Hijos que jamás se han ido de la casa de sus padres, deseando hacerlo. Otros creen que tienen que cuidar a sus padres de viejos, también llamados “los hijos bastón”.
Hijos que cargan con el mandato de viajar con sus padres, de pasar las fiestas con ellos, de tener que hacerlos felices. Otros no se han casado o formalizado con ninguna pareja porque están atados simbólicamente con mamá o con papá. Hijos que se hacen cargo de sus hermanos por promesas hechas a los padres en su lecho de muerte. Son ejemplos de lo que podemos provocar en ellos.

Pero si en algún momento lo pensaste o dijiste, (ya que en ese momento era tu nivel de conciencia) mira a tu hijo/a a los ojos y dile:

“Te libero de mí” – “Te libero de hacerte cargo de mi vejez” – “Te libero de mi enfermedad” – “Te libero de mis carencias” – “Te libero de mis palabras “.

La libertad de irse es el regalo más grande que podemos dar a nuestras generaciones, no anclar a nuestros hijos a nuestros sueños, muchos queremos que ellos sean lo que nosotros queremos y no los dejamos elegir sus propios deseos. Ningún hijo debe quedarse anclado a nuestro lado.

Entonces ¿podemos hacer algo para sanar estas situaciones? La respuesta es: SI, POR SUPUESTO.

A continuación te brindo el enlace para que realices un ejercicio muy poderoso y sumamente efectivo. Lo vas a poder descargar en tu PC, Tablet o Celular. Además de poder imprimirlo, para que te sea aun más practico realizarlo.

Esperamos que lo disfrutes mucho y lo puedas aprovechar al máximo.

Emanuel Conti. Terapeuta especializado.

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