Emociones negativas y positivas

Emociones negativas y positivas

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¿Existen las emociones negativas y las emociones positivas?

Comenzamos por definir que una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción propia de la persona hacia el ambiente, que se acompaña de cambios fisiológicos y endócrinos de manera innata y directamente relacionada en la experiencia de cada ser.

Son vivencias relativamente fugaces, con una intensa actividad mental que genera un alto grado de placer o displacer. Todos experimentamos emociones, pero no todos somos capaces de reconocerlas y gestionarlas.

Este placer/displacer provocado por ellas nos hace encasillarlas en negativas o positivas. A continuación, veremos cómo ninguno de estos conceptos es verdadero.

Las emociones son un factor fundamental en nuestras vidas (incluyendo en aspectos que quizás no tenemos en cuenta). Desde el punto de vista de Universo del Ser, no existen emociones negativas y positivas, sino que cada cada una de ellas se encuentran equilibradas o desequilibradas.

Son nuestras emociones las que producen un estado de activación, impulsándonos a la acción inmediata, y encontrar su equilibrio es la clave para movernos adecuadamente hacia donde en verdad deseamos.

Cuando dividimos a nuestras emociones en negativas y positivas, lo hacemos desde nuestro lado racional.

Colocamos del lado negativo a aquellas que deseamos experimentar lo menos posible (nos generan displacer), y del lado positivo a aquellas otras que anhelamos repetir a cada momento (nos generan placer).

Tomemos como ejemplo a la TRISTEZA, que es una emoción primaria mal encasillada como una emoción negativa. Por el contrario, cumple una función adaptativa y reparadora.

 

¿Qué pasaría si cambiamos la perspectiva con respecto a esta emoción?

Me refiero a que, gracias a la tristeza nos damos cuenta del verdadero valor de todo aquello que hemos perdido (puede ser una persona, status social, un tipo de poder).

Es esta emoción la que nos sobrecoge, dándonos la oportunidad de mantener nuestra energía en momentos realmente difíciles para poder salir a flote con ideas mas claras y renovados para lograr el cambio.

Vemos que es muy necesaria, y cuando está equilibrada nos brinda recursos inmejorables, nos dota de una reflexión profunda para llegar a soluciones concretas.

Es desde este punto donde nuestra inteligencia emocional nos hace accionar de manera adecuada, encontrando así esa plenitud y bienestar buscados.

Es por eso que te invitamos a que evites encasillar a tus emociones en estos dos aspectos (negativos y positivos) para que puedas ver la oportunidad de crecimiento que hay detrás de cada una de ellas, logrando ver el otro lado de la moneda observaremos el beneficio que nos regalan.

Al hacerlo traeremos luz a esos recursos internos que quedaron escondidos.

¿Te animarás a intentarlo?

Emanuel Conti. Terapeuta especializado.

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